viernes, 31 de diciembre de 2010

Este pueblo

Es tan poco lo que queda
que este pueblo está muy triste
y los rostros que recuerdo ya no existen.

Hay  ventanas canceladas
y unas puertas destruidas.
Otras caras, otras gentes
que caminan entre calles,
esas calles que conducen
hasta el rio y hasta el puente.

Hoy recuerdo a tanta gente:
A mis padres, mis hermanos, mis amigos
de ese pueblo que recuerdo,
que recuerdo y ya no existe.

Solo queda la pobreza de los niños
con sus vientres abultados
y sus perros desnutridos
que  una lluvia impertinente los convierte
y lo vuelve  todo triste

jueves, 30 de diciembre de 2010

Escribo en libertad

Para la libertad de la palabra escribo lentamente.
Escribo sin retoques ni pinturas excesivas.
Escribo para entender y luego comprenderme.
.
Escribo  del Sol y el Universo
que existen en tus ojos, en tu mirada.

Del mar  le tomo prestadas sus orillas
y luego me quedo observando el movimiento de las olas.
Y todo el azul del cielo lo pongo en tu mirada
y entonces te digo que miras con ternura.

Por eso en  libertad pretendo mi mensaje
No quiero complicar la vida a nadie
haciéndole creer que tengo un fin oculto y misterioso
atrás de cada una de mis frases.

Así es la libertad que tienen mis palabras:
Agua, calor, fuego, amor y desaliento
que juegan con palabras similares
 y siempre en ese plan que tienen las iguales.


martes, 28 de diciembre de 2010

Lo importante es...

Acompáñame esta noche.
Acá, siéntate  de frente a mí, quiero mirar tu rostro.
Déjame observar las formas de tus labios
cuando sonríes o cuando  callas.

¿Te parece bien hablar de ti o de mí
o nos vendrá mejor callar y observar
el cielo y las estrellas?

¿Hablemos tal vez, de las formas caprichosas
que toman las luces de las calles
o de las luces que a veces encandilan a la gente?

No importa, en realidad no importa lo que  observemos, diga, digas o se calle,
lo importante es sentir  que todo está bien entre los dos
y saber que me  acompañas


lunes, 27 de diciembre de 2010

Nada separa


Nada separa, nada.
Ella está en esta orilla.
No existe la distancia
ni  los días que se miden como siglos.

Nada es nada que separa.
Existe un contacto vital
entre su alma con el alma mía.

No existe un mar ni una llanura
que impidan que sus manos lleguen a las manos mías.

No quiero imaginarme contar estrellas
si no las cuento junto a ella.

No, nada nos separa,
ni una confusión en lo lejano
ni una triste sombra de sentirse sentado en la otra orilla.

No, ella está en esta orilla,
contando conmigo para dibujar corazones
enormes en la arena de su playa,
que es arena de  la playa mía


Aquellas tardes

Aquellas tardes de soles y calores,
de mariposas venidas de todas y ninguna de las flores.

Aquellas tardes de cielos
invadidos por colores
venidos desde el mar
o de la la arena del desierto en primavera

Arena, soles, calores y colores
y todo alrededor de un solo centro:
Tú, cercada por aromas
de rosas, de jazmines y claveles

domingo, 26 de diciembre de 2010

Milagro

De todas las noches y todas las estrellas.
De todas las rocas que forman las montañas.
Del agua de los ríos
y de la calma y la tormenta.
 
De todos mis aciertos y todos mis errores
y de todo lo que existe, cálido o frío.
 
De la forma de tus labios
y la ternura en tu mirada.
De tu alegría y de la mía
De la tristeza y la melancolía

De tu mano entre las manos mías
cuando parece que mi alma esta vencida.
Me llega la certeza del milagro que es la vida

Decirte ahora

He de decirte ahora
porqué te he imaginado.
Porqué has estado, sin estar,
conmigo y a mi lado.


No ha sido necesario
buscar paisajes encantados
o cielos azules.
No he requerido, en verdad, de nada.


Esto solo ha sido la esperanza
de encontrarte a ti, precisamente a ti,
en alguna calle o en alguna playa

Nostalgia

Tengo nostalgia por ti.
Me llega en silencio
y luego te recuerdo
y te quiero junto a mi.

Tengo nostalgia por ti
De tu sonrisa, de tus silencios,
de tu rostro, de las formas de tu cuerpo
y tu manera de decir

Y así me acuerdo de ti,
en mis noches o en mis días
y luego, irremediablemente,
tengo nostalgia por ti

Esta noche

Esta noche extraño.
Extraño la forma de tus labios
y el juego nervioso de tus 
dedos y ese ir y venir de tus cabellos

Extraño la forma de tus senos
y tu amor profundo.
Extraño el timbre de tu voz
cuando me hablas de flores y de estrellas.

Te extraño compañera,
te extraño en este mundo nocturno y silencioso
que al caer la tarde y sin ti, me espera

jueves, 23 de diciembre de 2010

Mara

Voy a pronunciar tu nombre
en todas mis noches y mis tardes
hasta llegar a ti en una mezcla
de voces y de aire.
Voy a pronunciar tu nombre
tantas noches y tantas tardes
que un día, sin más,
mi nombre, mi imagen y mi alma
se mezclen firmemente con tu sangre.
Y luego, seguiré pronunciando tu nombre,
en todas mis noches y mis tardes,
para que tu sangre me lleve
al centro de tu alma.

Silencio, oscuridad

Silencio, oscuridad.
Apenas unos ruidos
de noche y de ciudad.
Apenas unos perros,
y apenas una pena
y una sola la verdad.
Silencio, soledad,
pidiendo a unos dedos
que tomen esta mano
y le den seguridad.
Paredes que limitan
el silencio y encierran oscuridad.
Apenas una luz que rompe los cristales
y llega triste al lecho donde muere
rodeada de silencios que nacen de una boca
que busca otra boca y encuentra soledad.

Horas vacías y desiertos secos

 En un paisaje de horas vacías y desiertos secos,
busco una imagen, la imagen mía.
En una visión catastrófica y llena de melancolía,
busco una imagen equivocadamente mía.
No corresponde a mis manos
ni a mis labios ni a las piernas mias.
No, no, esto es mentira.
Esta imagen es un engaño
que nace en el termino imaginado de la vida mía.
No mas melancolía, que vida hay
donde existe un rio y una orilla.
Donde existe el mar
una roca, un gusano y la arcilla.
No más la imagen triste
que no es la imagen mía.
que la vida es vida
mientras viva en ella.

Voy a escribir

Voy a escribir de ti y de tus ojos.

Voy a decirte que te quiero
extrañamente desde antes de quererte.
Voy a contarte del encuentro que tus ojos han tenido
con esta mi piel que me cubre,
desde la planta de mis pies
hasta el origen mismo de mis sueños.
No pretenderé comparar lo luminoso de tus ojos
con la luz lejana de todas las estrellas.
No, no, tu mirada de miel esta cercana,
a la vuelta del milagro
que se dio en el costado izquierdo de mi alma.
Voy a escribir de ti y de tus ojos,
miel que es a los panes
lo que mis besos a tu carne.
Y voy a escribir de ti y de tus ojos,
tarde y tarde y tarde, hasta que sin verme,
se anide mi presencia en cada uno de tus poros.